mediano - 4 - middleweight
Polideportivo Gustavo Toro Rodriguez, San Martin, Mendoza, Argentina
19 dic 2014
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El campeón mundial Celestino "Pelenchin" Caballero, presente en la conferencia, luce su tercer cinto mundial en dos diferentes categorías.










Cancún, México/EFE — El ex boxeador panameño Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán, un histórico campeón mundial de Latinoamérica, dijo ayer jueves que se escribe ya una “verdadera” película sobre su vida.
“Ya se está escribiendo la película de Roberto Durán, la verdadera”, afirmó ‘Mano de Piedra’ durante una visita a Cancún, balneario mexicano del Caribe, como invitado de la convención del boxeo de América.
Durán, embajador del deporte de Panamá, comentó que para escribir esta película, le ha contado su vida a unos “muchachos latinos” que trabajan con su hijo en el guión de la cinta que relatará su paso por el boxeo profesional.
“Todavía la están escribiendo con los datos que les di a unos muchachos latinos. Está encargado de todo mi hijo”, aseguró el ex boxeador panameño, que fue cinco veces campeón del mundo en varias divisiones.
Durán, de 57 años, comentó que está dedicado de tiempo completo a hacer presentaciones por todo el territorio de Estados Unidos para firmar autógrafos y presentarse en algunos espectáculos.
Sobre la situación del boxeo en su país, ‘Mano de Piedra’ considera que está a la baja, por lo que le pedirá al presidente de su país que lo apoye, porque es un deporte que le ha dado fama a Panamá.
“Voy a hablar con el presidente para que ayude el boxeo amateur, porque eso es lo que más fama le da (al país); está también el fútbol, pero éste no le da tanta fama como el boxeo”, dijo.
‘Mano de Piedra’ añadió que el boxeo en Panamá “está un poco flojo”, porque los boxeadores van directo al profesionalismo sin pasar por una etapa de aficionado que les daría una mayor experiencia, concluyó.
Por: Mariano Olsen

Hoy el boxeo es un gran negocio, puro negocio de plata. Si me ganas, me ganas, si te gano, te gano, ¿quieres revancha? Quiero más plata y eso es todo lo que está pasando en la actualidad. Ahora los boxeadores quieren pelear menos y ganar mucho más dinero, ellos no gozan del boxeo.
No señor, antes se peleaba por el orgullo propio, por la patria, por el amor a ganar. Nosotros peleábamos por la satisfacción de ser campeones, de ser los mejores y ojo, que lo que nos pagaban no era gran cosa. Nuestra meta era ganar, ganar y ganar, porque cuanto más combates ganábamos más grandes éramos y más respeto imponíamos sobre nuestros rivales.
Claro, porque no había contrincante suave, todos eran duros: Leonard, Barkley, Buckanan, Hearns, Hagler, Camacho, todos difíciles. Yo logré destacarme porque tenía sabiduría en el ring. Esa es la virtud más importante dentro del boxeo por sobre la pegada y la fortaleza física que se tenga, porque un hombre débil le puede ganar a uno fuerte apelando a su sabiduría. El corazón y la garra no son suficientes para ser bueno en este deporte: aquí valientes somos todos, pero técnica y experiencia no todo el mundo tiene.

No, ahora no hay boxeadores buenos. Ni siquiera ese Floyd Mayweather, que es un bulto que sólo venció a un poco de rivales peores que él. Los boxeadores son indisciplinados e irresponsables, por eso es que nunca me gustó ser entrenador.
Mire, le voy a decir una cosa: si esos dos hubieran peleado contra mí en los 80 ninguno hubiera podido ganarme, porque no tienen la capacidad ni la experiencia ni la pegada ni la fortaleza que yo tenía. Pacquiao no es malo, pero creo que no es un gran campeón. Yo le había apostado a De la Hoya, porque pelea más duro y es mucho mas rápido que Pacquiao, pero hay que reconocer que el filipino le dio una paliza inolvidable.
Lo que pasa es que al boxeo le falta show. Recuerdo a Héctor Macho Camacho, quien armaba un espectáculo solo con la ropa que usaba para subir al cuadrilátero. Lo mismo Bernard Hopkins, quien era el verdugo y salía con máscaras; todo eso llama la atención y a la gente le gusta no sólo ver a los grandes púgiles, sino también por el show extra que pueden ofrecer. Eso ahora ya no existe.
No tenga ninguna duda que beneficia y mucho a la difusión de la actividad. A un promotor no le preocupa para nada que la gente concurra a ver la pelea que organiza. Lo que le conviene es vender el pay per view (pagar para ver), ya que de esa manera se asegura una audiencia de más de 100 millones de personas en todo el mundo. Ese es el verdadero negocio.

Contra Jeff Buckanan, cuando le quité el título mundial en 1972, y una que todos recuerdan frente a Sugar Ray Leonard, en Montreal (1980). Esa pelea la empecé a ganar meses antes cuando me lo crucé en un ascensor y no me pudo sostener la mirada. Me di cuenta de que me tenía miedo. Siempre ponía excusas para evitar el enfrentamiento. Lo malo fue que después de ese combate pasé varias semanas festejando en forma descontrolada y mi entrenador aceptó la revancha demasiado rápido; yo estaba pesando 225 libras y no estaba en condiciones de defender mi título.
Colombia es un país con tradición boxística. Recuerdo especialmente a Rodrigo Rocky Valdez, Miguel Happy Lora y a mi amigo Kid Pambelé. La mayoría de los valores colombianos están saliendo ahora mismo de Cartagena y Barranquilla. Eso es porque los boxeadores de la Costa son los más calientes para pelear, ya que son gente muy sufrida y echada para adelante, son más fajadores. A Colombia le pasa lo mismo que a Panamá: tiene campeones, pero que nadie los conoce porque son campeones de asociaciones sin prestigio, de las tantas que surgieron en las últimas décadas.
Sí, me enteré por la prensa y me apena mucho su situación. Pambelé ya se dio cuenta de que las drogas y el alcohol no conducen a nada positivo. Espero que logre recuperarse, que eche pa lante y se olvide del vicio, que es lo principal para iniciar una nueva vida.
“Me lo entregaron como reconocimiento a mi trayectoria cuando ingresé en el Salón de la Fama del Boxeo en Los Ángeles. En agosto pasado cuando asistí a los Juegos Olímpicos de Pekín como embajador deportivo de mi país lo dejé olvidado en la habitación del hotel. Cada vez que me lo mencionan tengo dolor de cabeza, me duele el corazón. Si alguien lo encuentra, por favor que me lo devuelva”.
Viajo por todo el mundo firmando autógrafos y participo en cenas especiales. Ya para el otro año voy a comenzar con mi mujer Felicidad una empresa de promoción de boxeo que se llamará Hermanos Durán.
Ante Dios pienso que cuando yo me muera va a nacer otro Durán, pero no sé dónde. Me gustaría que fuera panameño, pero es difícil. En el boxeo el más sinvergüenza y el que más huevos tiene hoy en día en el mundo, y es retirado, se llama Roberto Durán